sábado, 15 de junio de 2013

otra lengua muerta a manos de un paladar exquisito.

Ya no vale correr la cortina una vez más. Ciertas virtudes se agotan y no únicamente la paciencia es una de ellas, sino que el cansancio, las ganas destruidas y  el dolor latente una vez más es lo que prevalece actualmente. 

Tajante, cerrada, equivocada (tal vez) pero, como siempre, una vez más derrotada. 

Y no estoy atribuyendo a otras personas mi propia culpa, me la adjudico y su conciencia se hace cada vez más pesada, abruma los pensamientos que no paran de contenderse unos con otros y ninguno de ellos me ha llevado a un puerto seguro. 

Me siento afanada por mi misma, los recuerdos ya no vagan sino que confrontan con el tiempo vacío, y una vez más, todo vuelve a florecer. 

La tregua es inexistente, ni un minuto de paz porque todos serán derruidos por el trágico fin.

domingo, 26 de mayo de 2013

Cuando sepas de mí



Cuando sepas de mí, tú disimula. No les cuentes que me conociste, ni que estuvimos juntos, no les expliques lo que yo fui para ti, ni lo que habríamos sido de no ser por los dos. Primero, porque jamás te creerían. Pensarán que exageras, que se te fue la mano con la medicación, que nada ni nadie pudo haber sido tan verdad ni tan cierto. Te tomarán por loca, se reirán de tu pena y te empujarán a seguir, que es la forma que tienen los demás de hacernos olvidar.

Cuando sepas de mí, tú calla y sonríe, jamás preguntes qué tal. Si me fue mal, ya se ocuparán de que te llegue. Y con todo lujo de detalles. Ya verás. Poco a poco, irán naufragando restos de mi historia contra la orilla de tu nueva vida, pedazos de recuerdos varados en la única playa del mundo sobre la que ya nunca más saldrá el sol. Y si me fue bien, tampoco tardarás mucho en enterarte, no te preocupes. Intentarán ensombrecer tu alegría echando mis supuestos éxitos como alcohol para tus heridas, y no dudarán en arrojártelo a quemarropa. Pero de nuevo te vendrá todo como a destiempo, inconexo y mal.

Qué sabrán ellos de tu alegría. Yo, que la he tenido entre mis manos y que la pude tutear como quien tutea a la felicidad, quizás. Pero ellos... nah.

A lo que iba.

Nadie puede imaginar lo que sentirás cuando sepas de mí. Nadie puede ni debe, hazme caso. Sentirás el dolor de esa ecuación que creímos resuelta, por ser incapaz de despejarla hasta el final. Sentirás el incordio de esa pregunta que jamás supo cerrar su signo de interrogación. Sentirás un qué hubiera pasado si. Y sobre todo, sentirás que algo entre nosotros continuó creciendo incluso cuando nos separamos. Un algo tan grande como el vacío que dejamos al volver a ser dos. Un algo tan pequeño como el espacio que un sí le acaba siempre cediendo a un no.

Pero tú aguanta. Resiste. Hazte el favor. Háznoslo a los dos. Que no se te note. Que nadie descubra esos ojos tuyos subrayados con agua y sal.

Eso sí, cuando sepas de mí, intenta no dar portazo a mis recuerdos. Piensa que llevarán días, meses o puede que incluso años vagando y mendigando por ahí, abrazándose a cualquier excusa para poder pronunciarse, a la espera de que alguien los acogiese, los escuchase y les diese calor. Son aquellos recuerdos que fabricamos juntos, con las mismas manos con las que construimos un futuro que jamás fue, son esas anécdotas estúpidas que sólo nos hacen gracia a ti y a mí, escritas en un idioma que ya nadie practica, otra lengua muerta a manos de un paladar exquisito.

Dales cobijo. Préstales algo, cualquier cosa, aunque sólo sea tu atención.

Porque si algún día sabes de mí, eso significará muchas cosas. La primera, que por mucho que lo intenté, no me pude ir tan lejos de ti como yo quería. La segunda, que por mucho que lo deseaste, tú tampoco pudiste quedarte tan cerca de donde alguna vez fuimos feliz. Sí, feliz. La tercera, que tu mundo y el mío siguen con pronóstico estable dentro de la gravedad. Y la cuarta, -por hacer la lista finita-, que cualquier resta es en realidad una suma disfrazada de cero, una vuelta a cualquier sitio menos al lugar del que se partió.

Nada de todo esto debería turbar ni alterar tu existencia el día que sepas de mí. Nada de todo esto debería dejarte mal. Piensa que tú y yo pudimos con todo. Piensa que todo se pudo y todo se tuvo, hasta el final.

A partir de ahora, tú tranquila, que yo estaré bien. Me conformo con que algún día sepas de mí, me conformo con que alguien vuelva a morderte de alegría, me basta con saber que algún día mi nombre volverá a rozar tus oídos y a entornar tus labios. Esos que ahora abres ante cualquiera que cuente cosas sobre mí.

Por eso, cuando sepas de mí, no seas tonta y disimula.

Haz ver que me olvidas.

Y me acabarás olvidando.

De verdad.

viernes, 24 de mayo de 2013

pensamientos enturbiados

Demasiado tiempo había pasado desde el último resbalón, tarde o temprano tenía que llegar, pero no se esperaba que fuese de esa manera.
Aquel desprecio, esa frustración se iba adueñando de la situación y no únicamente de forma conjunta. La impotencia vivida por aquella situación le hacía deteriorarse poco a poco, se volvía a convertir en una gélida sombra que borraba los boyantes caminos recorridos de la mano. 
seguía sin comprenderlo, detestaba esa situación que por enésima vez presentaba reiteradamente.
Compartía la insensatez pero no predicaba infectando a los demás de esa desdicha, esa era la diferencia entre ambos. Escasez de egoísmo, embriagada de humildad o meramente persona.
Sentimientos abyectos gobernaban en sus entrañas, la rabia desbocaba en cada poro de su piel; emanaba el latoso sentimiento de culpabilidad que una tras otra se entronizaba en el caos. 
¿De qué le servía? Esa soberbia la había rechazado hacía décadas pero parecía que era la única que no la quería como sombra. Otra burda equivocación y lo peor de todo es que no era propia. Se repetían las páginas del libro, siempre era el mismo final, se entumía en sí misma y ya no estaba dispuesta a volver a ser pisoteada. Se desprendía de aquella estúpida confianza depositada en alguien perecedero.

La escoria enterraba aquella pura flor pero la magia resurgía y volvía a ser la misma flor de loto

domingo, 7 de abril de 2013

- ad hoc -

Por más el tiempo pasaba se hacía más latente ese recuerdo desgarrador que le reconcomía las entrañas, aunque cada vez más se iba cicatrizando mediante la desconexión, la efímera felicidad y la simpleza. No sabía quitarse aquella máscara impregnada de oscuridad y de lástima, de dececpción y debilidad; únicamente la solapaba con otras. Pero las otras máscaras iban ganando terreno, sembraban unas dudas y miedo diferentes, descolocantes que le sumergian en una vulnerabilidad tolerada. Una vulnerabilidad bizarra matizada por una ilusión diferente y transmitía los instantes haciendo partícipes a ambas partes. Ilusión convertida en serenidad, una ansiada calma que iluminaba unos, inicialmente, ingenuos pensamientos pero, conforme se iba abriendo, dejaba ser mostrado un abismo de.. ¿madurez? o mejor dicho afinidad. Una afinidad capaz de cambiar cualquier fugaz deseo y allanaba cualquiera insensatez dejando realizar la ansiada metamorfosis.
La incertidumbre cada vez era más efímera conviertiéndose en esa infrecuente flor de loto, o quizá meramente aparcada en el fondo del bául con el celaje desencajado. El presagio era inminente por más que se negaba a admitirlo; y una vez hecho la tranquilidad gobernó sus miedos...


...Vete lejos...pero no sueltes mi mano. Empecemos de nuevo..."

martes, 26 de marzo de 2013

*

Pones la vista atrás y, aunque te parezca un camino demasiado pesado y las huellas muy latentes en tu sien, ves un efímero atajo, un camino, otra alternativa a tus decisiones. Acciones eternamente criticadas pero siempre solventadas realmente.

El tiempo será el que descubra esa cualidad de tus hechos para el resto de la gente, mantienes los pies de plomo pese a todo. Los vocablos pasan a convertirse en ideas patentadas, aunque siempre distorsionadas.
Apariencia...es lo que realmente cuenta para el resto de gente. Uno de tus principios es no mostrar tus debilidades, y las lágrimas es la mayor de ellas. DISTORSIONES, no es todo siempre como el resto se creen. Te definen tus acciones, no tus palabras. Esas lagrimas montando una estampada en tu reflejo es algo íntimo, te haces añicos de forma momentánea, te derrumbas pero sigues siendo...inaccesible. 

Deseos, imaginaciones o simplemente suposiciones, meros sueños deseosos...¿ser o no ser cumplidos? No únicamente los dictas tú. 

Aquí no hay carta que valga, limitate a sorprender.

domingo, 17 de marzo de 2013

vete lejos, pero...*

Palabras, suposiciones, divulgaciones, rumores o ideas vomitadas a diestro y siniestro. No únicamente son blasfemias, sino que  también acarrean envidia y no de una forma efímera. Me repugna y me compadezco, por ambas y a partes iguales; tanto por quien las ha escupido como por quien se las ha creído.
Ese sentimiendo de vanidad es esporádico e iluso, mera satisfacción momentánea.

Eres un vocablo latente y ferozmente escrito, de oído en oído y sin más credibilidad que sus juicios inexistentes de valor y de inteligencia.


lunes, 11 de marzo de 2013

aquí no hay carta que valga, sorpréndeme.

Te sientes como una niña pequeña, sin saber qué ocurrirá pero ansiosa por el momento. Miras, indagas y no paras de imaginar, imaginarte a ti, invadida por mil y una sensaciones mágicas, excitante pero, sobre todo, airosa y triunfadora.

Ni es ni será la primera vez que lo hagas. Notas ese cosquilleo en la boca del estómago, esa sensación muy inusual en ti, pero sabes que cuándo la notas es el principio de algo intrigante. Te sientes atónita, no cabes en tí misma de la inseguridad que te provoca. 

Deshojas uno a uno todos los pétalos de la canción que acompaña a tus pensamientos, esas imaginaciones van impregnando todos los poros de tu piel, repites esa fugaz caricia una y otra vez, la conviertes en realidad, notas los latidos por tus yemas. La respiración es cada vez más entrecortada. Y, cuando estás a punto de llegar al clímax, se hace añicos tu sonrisa y te impregna una frustración inequívoca pero a la vez embriagadora.

Prisas. no conoces otra forma de llegar a los sitios. Y mientras caminas, o mejor dicho flotas, te recorre un hormigueo abriendo esa puerta que te transporta a esa mirada, esa sonrisa y vuelves al sueño. Te sumerges en esa sensación de bienestar, vuelves a nublar la mente, dejas que todo tu cuerpo flote en esa excitación, pero para tí no es vulgar, no es cualquier pensamiento. Para tí, es una estrella fugaz estrellándose de lleno en tu sien, o quizá en cualquier parte de tu cuerpo menos en la sien. De nuevo te estremeces y es cuando te ubicas realmente. 

Mierda. ¿Dónde está la intimidad? Odias esas frías y críticas miradas de la gente, esa mentalidad tan cerrada que te hace parecer obsecena por liberar tu imaginación, tu efímero deseo, el tuyo y el de cualquiera.

Y esa sonrisa cada vez se hace más latente. Deseas estar sola y, a la vez, rodeada de gente, aunque no sirve cualquier persona. Únicamente hay derecho de admisión, aquí no existe el libre albedrío y eso es lo que más revienta, que esos deseos mueran vertiginosamente. ¿Qué hay de malo en nadar a contracorriente? No te estremeces por sentir placer, es más, lo buscas, deseas que te encuentre para no sentirte tan vulnerable, para sentirte, en una palabra viva. 

Y ese es el fin de los sueños, sentirse liberadamente vivo.

"."

Baílame el agua. 
Úntame de amor y otras fragancias de tu jardín secreto.
 Riégame de especias que dejen mi vida impregnada de tu olor. 
Sácame de quicio.
Llévame a pasear atado a una correa que apriete demasiado. 
Hazme sufrir. 
Aviva las ascuas. 
Ponme a secar como a un trapo mojado. 
No desates las cuerdas hasta que sea tarde, demasiado tarde. 
Sírveme un vaso de agua ardiente y bendita que me queme por dentro, que no sea tuya ni mía, que sea de todos.
 Líbrame de mi estigma. 
Llámame tonto. 
Sacrifica tu aureola. 
Perdóname.
 Olvida todo lo que haya podido decir hasta ahora.
 No me arrastres.
 No me asustes. 
Vete lejos. 
Pero no sueltes mi mano.
 Empecemos de nuevo. 
Sangra mi labio con sanguijuelas de colores.
 Fuma un cigarro por mí. Traga humo. 
Arréglalo y que no vuelva a estropearse.
 No lo tragues. 
Échalo fuera. 
Crúzate conmigo en una autopista a cien por hora. 
Sueña retorcido. 
Sueña feliz, que yo me encargaré de tus enemigos. 
Dame la llave de tus oídos. 
Toca mis ojos abiertos.
 Nota la textura del calor. 
Hasta reventar.
 Sé yo mismo y no te arrepentirás.
 ¿Por cuánto te vendes?
 Regálame a tus ídolos.
 Yo te enviaré los míos.
 Píllate los dedos.
 Los lameré hasta que no sepan a miel, hasta que dejen de ser miel. 
Sal.
 Niégalo todo y después vuelve. 
Te invito a un café.
 Caliente, claro. 
Y sin azúcar.
 Sin aliento..

martes, 5 de marzo de 2013

divagaciones

Nunca subestimes el poder de una acción pero si no estás conforme con ella debes intentar cambiarlo.
Realmente si deseas algo necesitas tener persistencia en aquello que pretendes alcanzar, si tú mismo no lo haces nadie lo hará por ti y, por suerte o por desgracia, sirve para cualquier ámbito que se te pase por la mente.


Miradas que se intercambian, manos entrelazadas y sonrisas difuminadas son lo que esperaba ella áquel día. Esa sensación de bienestar que le producía, todos los movimientos planificados se esfumaron con el cierre de la actuación. Era como ese telón entreabierto a las puertas de tu imaginación, en el que por más que deseases averiguar la sucesión de acontecimientos nunca los llegaste a preveer. Aplaudiste con rabia, impotencia y decepción intentando esconder esas lágrimas que intentaban desprenderse de tus ojos y caer cual cascada por tus mejillas, ¿por qué? únicamente porque no esté todo escrito, no ocurra lo que tú preveías significa cambios bruscos en ti. No debes aferrarte a aquella inseguridad, y menos cuando la emoción que acompaña a esas vivencias es todo lo contrario. Sabes con certeza que no te merece la pena seguir meditándolo todo con una minuciosidad desbordante, al revés, necesitas que la impulsividad resurja en tí, que las marionetas en las que conviertes a la gente desaparezcan para no convertirte nunca más en un títere de nadie. 

Únicamente eres tú la que dirige tus movimientos.

viernes, 1 de marzo de 2013

un café con sal.

No juzgues cuándo no sabes nada de los demás, ni siquiera de tí mismo/a; no es que no lo debas hacer, simplemente es una acción mediocre que, por ejemplo, en mis planes no entra.

Sé que no tiene nada que ver con mi presente, pero es una lección que llevo inmborrable en la frente y me da, únicamente, lástima que determinadas personas, si se le puede llamar así, vivían por y para ello y seguramente sigan siendo así.

Eres un capítulo latente de mi, y por suerte o por desgracia, lo seguirás siendo. Aunque siendo realmente masoquista he de decir que me has servido para algo, y no únicamente para dar una lección que no deseo a nadie. Gracias al pasado he conseguido, por fín, saber valorar, y aunque de una forma mucho más severa, también me aplico el cuento.

martes, 26 de febrero de 2013

cada palabra es un puñal




Si tuviera la misma facilidad para desconectar siempre que lo desease como para sumergirme una y otra vez en el mismo pensamiento de forma lo más latente que sé; quizá si supiera escupir todo lo que recorre mi mente con una mínima certeza, podría saber manejar el abismo que actualmente estampa y se hace añicos en cualquier pared de mis espasmos. 

Anhelo, de forma cada vez más fría, la capacidad de evasión; envidio la destreza de coser cada palabra que te reconcome por dentro y está pidiendo a gritos salir y cuando va a salir, directamente vomito cualquier tipo de parecido a todo lo contrario que realmente quiero expresar.

Bloqueo, eso es lo que deseo ahora mismo, bloquearme para no volver la vista atrás. Nunca más. No es que es arrepentimiento de según qué acciones, parece que me encanta machacarme de forma brutal.

Y si pudiera cambiar actualmente algo, no sería nada de cualquier remordimiento, palabra o acción dicha, sino únicamente el hecho de ser, vulgarmente, cualquiera. Porque a fin de cuentas ese es el problema, soy cualquier persona con la que sonreír, cualquiera con quien compartir un vaso o un efímero momento, pero no soy absolutamente nadie especial con quien quieras hablar.

sábado, 23 de febrero de 2013

TODO O NADA

Nunca se te ha dado bien mentir, no has sido capaz de no perdonar cualquier acción, jamás se te ha pasado por la mente no escuchar a alguien o el mero hecho de no intentar hacer sonreír a cualquiera que fuera incapaz de hacerlo en ese instante pero lo que ni has sido, ni eres, ni serás es ser capaz de asimilar que la gente no pueda compartir esos mismos principios antes descritos.


Te has mirado siempre en el mismo reflejo de que ninguna persona es igual y, por lo tanto, no tienen por qué compartir esas "cualidades". 

Determinadas personas tienen, en algunos casos virtud, la gran capacidad de ser egoísta; de que las acciones van a repercutir positivamente primero en sí mismos y después, si va en concordancia con sus planes, en los demás. Raravez envidio esa habilidad, aunque si únicamente hubiese sido capaz de pensar por, para y en mí creo que mi vida sería completamente distinta. 

Pero la diferencia también habría existido en mi visión de los acontecimientos; se tambalearían la mayoría de mis principios, por no decir que se derrumbarían completamente. 

También soy consciente de que algunos de ellos son innatos en mí y por más que desee o que lo intente, seré incapaz de quebrantarlos; sería como traicionarme a mi misma, a mi prototipo  de persona idónea, no únicamente a seguir sino también a quién encontrar y compartir.


O soy tremendamente estúpida o tremendamente rara.

O todos o ninguno.

 Todos con quienes compartir alegrías, entusiasmo y buenos momentos, pero ninguno con quién mostrarme, a quién desnudarme, y no meramente al hecho de quitarme la ropa sino de entregarme...ninguno con quien compartir simplemente mis ganas.

Admiro esa capacidad de algunos de atraer la suerte, ese trébol inalcanzable para mi. Aunque realmente sigo anhelando ese momento, esa habilidad, esa emoción pero, sobre todo, esa ilusión.

Pero de todos es sabido que esa ilusión no permanece imborrable ni intacta, es otro camino pedregoso que se va desgastando con cada huella dada y encontrada.








viernes, 22 de febrero de 2013

.inconsciencia.

Últimamente, y cada vez más, recuerdas el por qué no querías nada de nadie. 

Si quieres algo de alguien, esperas un gesto, una acción o algo más que una mera palabra hacia ti.

martes, 12 de febrero de 2013

¨

y simplemente en el momento que menos te lo esperas, pasa algo y te trastoca todas tus posibles expectativas, las cuales se van haciendo añicos para reunirse y haciéndote revivir momentos que creías enterrados con los que acabas agradablemente descolocada

sábado, 9 de febrero de 2013

*

Las palabras se las lleva siempre el viento, has de corroborarlas con acciones para que sean verosímiles. Si no lo haces eres tú la única persona responsable de las posibles consecuencias. Nada es para siempre y menos cuando no se demuestra estima entre varias partes o si únicamente no es recíproca.

Tú eres quien toma las decisiones, tanto la correcta o la incorrecta pero no te debes sorprender por lo que pueda pasar a continuación, se esfuma todo el misterio y se lleva consigo los puede..

domingo, 3 de febrero de 2013

No únicamente es efímero..


Quizá te negaste a volver a compaginar momentos con alguien que no fueras tú mismo, a no decidir única y exclusivamente por y para ti y sobre todo a no pedir opinión de tus acciones.

 Nunca te ha importado el qué dirán, ni de esa persona especial ni de cualquier otra. Supiste aprender a que realmente no merecía la pena saberlo porque no tienes que cambiar por nada ni nadie.

 Nadie cambia, sólo aprenden a adaptarse a ti en ese momento para, después, que te amoldes tú a ellos. 

No es su egoísmo es tu ingenuidad. Ingenuidad que en mayor o menor medida siempre te va a acompañar. 
Cada vez te es más sencillo recordad que son momentos efímeros aunque te permites tenerlos con más frecuencia. 

Supervivencia. Debes elegir si tus principios que primen por encima de cualquier posible parecido a lo que anhelas o simplemente un capricho pasajero.

domingo, 27 de enero de 2013

un error convertido en acierto

     Has podido tener alguna complicación primero te negaste a verlo, lo intentaste comprender, ver el por qué te había pasado a ti. 
Te lo merecías, ése era tu principal pensamiento. 
Y lo sigues pensando. No en el sentido estricto de la frase, pero permitiste que volviera a suceder. 
Tú eres quien toma las decisiones, nadie las toma por ti aunque todo el que tú decidas puede influir.
 El hecho ocurre una vez y ahí es cuando no es un error tuyo pero en el momento en el que lo perdonas y vuelve a pasar sí que es un error merecido. 
Un error que has permitido que ocurriese, no te juzgues y simplemente aprende de él. No permitas un tercer error porque es cuando no te lo volverás a permitir. 


Admítelo, todo el mundo tiene un secreto, más grande o más pequeño, pero todo el mundo miente y tú eres la primera persona que lo tiene.
 En el momento que cuentes otra vez a otra persona diferente absolutamente todo, notará un gran alivio, como esa aprensión que le oprimía desaparece fugazmente llenándola nuevamente de vitalidad. 


 No permites ser accesible. Simplemente lo has sido con quien menos se lo merecía, son únicamente circunstancias que no deben influir. 
Debes impregnarte de confianza sin caer nuevamente en la ingenuidad, es así de sencillo.

simplemente hay que vivir, lo que tenga que venir...vendrá

Cada recuerdo contado vuelve a ser un retorno al pasado en el cual te das cuenta de la cantidad de chismorreos que van furulando a tus espaldas. Para la gente son meras anécdotas, rumores con los que pasar el rato y criticar las actuaciones del resto. Pero todo se entrelaza, y esta vez ha tardado demasiado, y la rabia acumulada cada vez se hace más latente. Nace el rencor dentro de ti, la antigua ira que pudiste llegar a sentir con todas esas esperanzas ganadas por él a través de mentiras, donde jugaba con tus sentimientos, jugando con tu vulnerabilidad, con tu capacidad de autovalorar, de querer a otra persona y todo ello...no sirvió absolutamente para nada.

Cada día vivido te hace recordar que todo es un juego, creíste una vez en el enamoramiento y lo único que recuerdas son pasos dados hacia atrás, la huella que un día dejaste se fue borrando y convirtiéndose en un camino efímero. Real y únicamente existe la afinidad, el complementarse con otra persona y por más que te hagas creer es lo único que llegas a merecerte. 

Nadie merece tener control sobre otra persona, jugando con él, convirtiéndote en una marioneta más, en un mero antojo, pero esa vez no era movida por el azar sino que cada hilo que unía tus movimientos y acciones a ti misma dependían de otra persona. 

Te movías y vivías a su merced. 

Aquel juego actualmente es tu sino ( imborrable )donde estás dejando entrar a gente que no conoces, cuya ganancia personal desconoces. No puedes saber los pensamientos de los demás, deja de controlar tu futuro, es hora de simplemente vivírlo y lo que tenga que venir....únicamente vendrá.