skip to main |
skip to sidebar
Dejando de lado lo marchito,
olvidando el superfluo sufrimiento pasado,
y encontrando un camino acompasado,
me fui dejando llevar por tus latentes miradas,
por tus, ahora, imprescindibles escuchas
pero, sobre todo, por las impregnadas tintas que endulzaban mis vaivenes