Con mirar aquellos ojos un solo instante supe que todo iba a cambiar.Me crearon una gran adicción, adicción que no sé ni sabré nunca calmar, solo con ansias de más, de poder tenerlos eternamente y únicamente para mi.
Ese cruce de miradas que llevo a unir nuestras manos acelerándome la respiración, sabiendo que esos latidos solo se podrían parar de una forma en la que nunca pensaremos ni tu, porque no te dejaré; ni yo; porque significaría mi muerte, muerte que jamás llegará.
Eres mi perfecto talismán que solo sabe hacerme feliz y del cual nunca me desprenderé.
lunes, 2 de febrero de 2009
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